Joaquín Guzmán Loera, conocido como "El Chapo", preso en una instalación de máxima seguridad en Colorado, ha iniciado una batalla legal para lograr su extradición a México. A través de cartas manuscritas dirigidas a las autoridades judiciales, el capo del narcotráfico cuestiona su condena a cadena perpetua dictada en 2019 en Nueva York y alega que el juicio fue irregular.
En una misiva fechada el 23 de abril, Guzmán detalla su lucha por conseguir la extradición. Sostiene que se han violado sus derechos y exige que los tribunales le permitan argumentar las irregularidades de su sentencia conforme a la legislación federal estadounidense. El prisionero asegura que los documentos presentados por el Gobierno durante el juicio no justificaron la severidad de su castigo y que el proceso judicial fue deficiente.
Durante más de tres años ha estado gestionando lo que describe como una "lucha" para que se acepte un recurso de apelación y se celebre un nuevo juicio. Sus escritos, aunque contienen errores gramaticales, reflejan un énfasis en la protección constitucional estadounidense, particularmente en las primeras cinco enmiendas de la Constitución.
Más allá de cuestionar su condena, Guzmán se queja de las condiciones de aislamiento en su encarcelamiento y de la prohibición de recibir visitas familiares. Ha solicitado apoyo incluso a administraciones pasadas de México, argumentando que sus derechos están siendo violados tanto en términos legales como humanitarios.
Antes de su extradición a Estados Unidos en 2017, Guzmán había logrado escapar de prisiones mexicanas en dos ocasiones. Ahora, sus esfuerzos se concentran en vías judiciales en lugar de fugas, apelando a las autoridades en busca de una audiencia que atienda sus peticiones.

