Declaraciones atribuidas a Donald Trump generaron una fuerte reacción en medios de comunicación británicos tras conocerse la posibilidad de que Estados Unidos reconsidere su respaldo a la soberanía del Reino Unido sobre las Malvinas. La advertencia surgió a partir de un correo interno filtrado del Pentágono, en el cual se menciona la opción de castigar a aliados británicos por su negativa a permitir el uso de bases militares estadounidenses en el contexto de un conflicto con Irán.
Según reportó The Sun, Trump podría examinar la postura estadounidense respecto a las "Falkland Islands" como represalia por la falta de colaboración británica en acciones militares. El diario destacó que la información proviene de documentos internos del Pentágono, donde se exponen posibles medidas contra aliados que, en opinión del expresidente estadounidense, no respaldaron iniciativas militares estadounidenses.
The Telegraph informó que la filtración revela que Washington considera "penalizar" a socios de la OTAN reticentes a apoyar operaciones en Oriente Medio, incluyendo entre las sanciones evaluadas "la revisión del respaldo a la reclamación británica" sobre las Malvinas. Daily Mail amplió que el Pentágono valora alternativas para sancionar a miembros de la OTAN que no colaboraron con Estados Unidos, citando la posible reconsideración del apoyo diplomático a "posesiones imperiales europeas".
The Independent subrayó la tensión entre la administración de Trump y el gobierno británico encabezado por Keir Starmer. The Guardian contextualizó que el correo interno del Pentágono plantea la posibilidad de que Estados Unidos deje de respaldar la soberanía británica sobre las islas como parte de un paquete de medidas de presión, además de mencionar la persistente disputa entre el Reino Unido y Argentina sobre el archipiélago, escenario de un conflicto armado en 1982.
The Sun citó al almirante Lord West, excomandante de la fragata HMS Ardent durante la guerra de 1982, quien afirmó que Trump "no comprende la OTAN ni el liderazgo de alianzas". Según reportes, el Departamento de Estado estadounidense mantiene en su sitio web que las islas se encuentran bajo administración del Reino Unido, aunque son reclamadas por Argentina, cuyo presidente Javier Milei mantiene una relación cercana con Trump.
Las publicaciones británicas coinciden en señalar la gravedad del mensaje, que cuestiona el tradicional respaldo estadounidense a la reivindicación británica. La filtración de documentos internos del Pentágono expone la fragilidad de ciertas alianzas históricas ante el nuevo escenario geopolítico.