Estados Unidos retiró a Argentina de su "lista negra" en materia de propiedad intelectual, moviéndola de la Priority Watch List a la Watch List, un escalón menos severo dentro del informe anual de la Oficina del Representante de Comercio estadounidense. La decisión reconoce avances regulatorios y compromisos que el país asumió a través de un acuerdo bilateral suscripto en 2026.

El cambio de clasificación llega después de décadas de cuestionamientos sobre debilidades en la protección de derechos de autor y patentes. Uno de los ejes fue la firma del Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíproca (ARTI), que incluyó compromisos para mejorar los estándares legales y fortalecer la aplicación de normas contra el robo de propiedad intelectual. El reporte oficial subrayó que estas medidas beneficiarán a innovadores y creadores, además de promover mayor previsibilidad jurídica.

Entre los cambios más destacados figuró la modificación del régimen de patentes farmacéuticas, con la eliminación de restricciones que limitaban su aprobación. Desde ahora, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial evaluará cada solicitud de forma individual, alineándose con estándares internacionales.

El informe también valoró el endurecimiento de sanciones, el aumento de operativos contra la falsificación y el desarrollo de estrategias para combatir la piratería en mercados físicos y digitales. Sin embargo, señaló que persisten problemas estructurales en zonas como La Salada y Barrio Once, identificadas como focos históricos de comercio ilegal.

A pesar del reconocimiento, Washington insistió en profundizar las medidas, especialmente en el ámbito digital, donde la piratería continúa en expansión. También recomendó mejorar los procesos judiciales y acelerar los tiempos en la concesión de patentes, que aún presentan demoras significativas.

La salida de la lista prioritaria marca un giro relevante en la relación bilateral y en la percepción internacional sobre el sistema argentino de propiedad intelectual, aunque deja clara la necesidad de sostener y consolidar esos avances en el tiempo.