Hospital Puerta de Hierro Andares, ubicado en Zapopan, Jalisco, realizó el primer implante de corazón artificial en la medicina privada mexicana. La intervención se llevó a cabo en un paciente de 39 años originario del extranjero que llegó a México tras recibir tratamiento previo en El Salvador con diagnóstico de insuficiencia cardíaca terminal. Antes de la cirugía, su estado era tan crítico que requirió soporte vital mediante ECMO, una tecnología que sustituye temporalmente la función cardíaca y pulmonar.
El procedimiento consistió en implantar el HeartMate 3, un Dispositivo de Asistencia Ventricular Izquierda (DAVI) desarrollado por Abbott. Según explicó el especialista Benigno Ferreira Piña, titular del Instituto Cardiovascular de Mínima Invasión que encabezó la operación, este aparato bombea sangre del ventrículo izquierdo hacia la aorta, aliviando síntomas y mejorando la circulación. Una ventaja clave es que los pacientes "no están condenados a medicamentos de inmunosupresión", en contraste con los requisitos de un trasplante tradicional.
El dispositivo puede funcionar como puente hacia un trasplante o como terapia definitiva. Estudios médicos documentan que equipos como el HeartMate 3 ofrecen sobrevida comparable a la de un trasplante cardíaco. En casos excepcionales, cuando se recupera la función del corazón propio, el aparato puede ser retirado, aunque esto aún es poco frecuente.
La cirugía se realizó en el Centro Híbrido de Mínima Invasión del hospital, un espacio que integra tecnología avanzada de imagen y quirófano en una misma área para operaciones de alta precisión. El paciente recibió el alta médica en buen estado de salud y podrá reincorporarse gradualmente a sus actividades cotidianas bajo seguimiento médico.
La insuficiencia cardíaca es la principal causa de muerte por enfermedad en México. Luisa Aguilera, coordinadora de la Clínica de Insuficiencia Cardíaca, señaló que esta patología supera a muchos tipos de cáncer en mortalidad y puede presentarse incluso en personas jóvenes. La falta de donadores y las dificultades para acceder a trasplantes en el país hacen que dispositivos como este representen una alternativa viable para pacientes en estado crítico.

