El sábado por la tarde, una turista fue detenida en la Piazza della Signoria de Florencia después de subirse a la Fuente de Neptuno, una obra del siglo XVI, para completar un reto viral. La mujer, de 28 años, realizaba el desafío impulsada por sus amigas como parte de una celebración previa a su boda. Según las autoridades locales, el reto consistía en tocar partes íntimas de la estatua. La policía intervino de inmediato, retirando a la turista del monumento e identificándola.

El monumento histórico sufrió daños que fueron evaluados por especialistas de la Fabbrica di Palazzo Vecchio. Los deterioros se concentraron en las patas de los caballos que integran la escultura y en sectores del friso donde la mujer se aferró para no caer. Aunque fueron catalogados como menores, resultan significativos para la conservación de la obra. El municipio estimó que las reparaciones tendrán un costo de 5.000 euros. La turista fue acusada de deterioro de patrimonio artístico y arquitectónico.

La Fuente de Neptuno fue diseñada por Bartolomeo Ammannati y encargada por Cosimo I de Medici en 1559. Este no es el primer incidente que afecta al monumento. En 2005, alguien rompió la mano de la estatua al intentar escalarla, lo que derivó en la instalación de cámaras de seguridad. Más recientemente, en 2023, un turista alemán dañó nuevamente la fuente al intentar tomarse una foto.

Las conductas irresponsables en monumentos históricos se han vuelto cada vez más frecuentes, frecuentemente impulsadas por desafíos virales en redes sociales. Ese mismo año en que se registró el incidente del turista alemán, otros visitantes intentaron trepar una réplica del David ubicada en la Piazzale Michelangelo. Con cerca de 16 millones de visitantes anuales, Florencia enfrenta el desafío de preservar su patrimonio frente al turismo masivo.