La campaña presidencial de Sergio Fajardo denunció el domingo 26 de abril un ataque digital coordinado contra sus redes sociales. Entre el 22 y el 25 de abril, el equipo del exgobernador de Antioquia detectó un volumen inusual de interacciones, particularmente en Facebook e Instagram, que activó las alarmas sobre una posible manipulación organizada.

El análisis interno identificó más de 300 comentarios con características similares, lo que sugiere una intervención artificial en la conversación en línea. Los mensajes se publicaron de forma casi simultánea, muchos de ellos apenas minutos después de que la campaña compartiera contenido original. Estos comentarios favorecían principalmente a Paloma Valencia, senadora y candidata presidencial por el Centro Democrático.

Los perfiles responsables presentaron señales sospechosas comunes: cuentas creadas recientemente, escasa actividad orgánica natural e imágenes de perfil idénticas o muy semejantes. En Instagram, el análisis detectó patrones comunes en biografías, imágenes y descripciones de varios perfiles. Los mensajes mostraban una estructura repetitiva y aparecían en bloques dentro de diferentes publicaciones, siempre con contenido favorable a Valencia.

Según la campaña de Fajardo, estos elementos "no corresponderían a una participación ciudadana espontánea", sino que forman parte de una estrategia para amplificar mensajes políticos y afectar la visibilidad de sus propias publicaciones. El equipo rechazó "cualquier intento de manipular la conversación pública mediante prácticas opacas, automatizadas o engañosas".

La denuncia se formalizó en un comunicado dirigido a los organismos competentes, a 35 días de la primera vuelta electoral. La campaña hizo un llamado a preservar la transparencia en la contienda e invitó a todos los actores políticos a mantener un debate basado en argumentos. Además, insistió en la necesidad de fortalecer los mecanismos de vigilancia y control digital, aunque no responsabilizó directamente a ningún actor específico.