La Corte del Distrito Sur de Nueva York autorizó el uso de fondos venezolanos para costear la representación legal de Nicolás Maduro y Cilia Flores en el juicio que ambos enfrentan en Estados Unidos. El juez federal Alvin Hellerstein avaló la medida pese a las sanciones económicas vigentes contra Venezuela, reconociendo que garantizar la defensa constituye un derecho fundamental.

La decisión surgió de las dificultades que enfrentaban los abogados defensores para cobrar sus honorarios. El bloqueo de activos venezolanos hacía imposible acceder a fondos para pagar la defensa legal de los acusados. Ante esta situación, se consideró imprescindible asegurar el acceso a representación judicial, por lo que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, emitió licencias especiales.

Las licencias establecen condiciones precisas para el uso de los recursos. Los fondos deben provenir exclusivamente de recursos disponibles a partir del 5 de marzo de 2026 y no pueden extraerse de cuentas restringidas. Esta estructura permite que los letrados reciban pagos manteniendo las restricciones económicas sobre Venezuela.

El proceso judicial se remonta a enero pasado, cuando Maduro y Flores fueron capturados durante un operativo militar el 3 de enero de 2026. Ambos fueron trasladados a territorio estadounidense para enfrentar cargos por narcoterrorismo. En su primera comparecencia ante la Justicia, se declararon no culpables. El caso continúa generando repercusiones a nivel internacional mientras avanza en los tribunales estadounidenses.