La administración de Javier Milei busca distraer la atención sobre la crisis económica y social mediante ataques a la libertad de expresión y promoción de un nuevo eslogan que promete mejoras en los próximos dieciocho meses, según análisis de especialistas. La estrategia apunta a adormecer una sociedad que ya no confía en promesas tras dos años y medio de ajustes consecutivos.

La realidad económica contradice los intentos de ocultamiento. La consultora LCG, fundada por el economista radical Martín Lousteau, advierte un fenómeno simultáneo: mientras los sectores generadores de divisas crecen, los que generan empleo se contraen. El resultado es el estancamiento económico que afecta la confianza del consumidor y del público hacia el gobierno, agravado por la falta de expectativas positivas.

La Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia realizó un diagnóstico exhaustivo. La caída de la actividad económica en febrero fue del 2,6% respecto a enero y del 2,1% respecto a febrero de 2025. Excluyendo la pandemia, representa la quinta peor contracción desde 2004. El deterioro fue comparable al de la crisis financiera internacional de 2008.

La producción de bienes se desplomó un 4,4%, mientras que la de servicios retrocedió 0,5%. El Bapro atribuye esta caída a la apertura importadora, que sustituye producción local. Las compras de bienes finales al exterior saltaron 80% entre 2023 y los últimos doce meses, mientras que las importaciones de insumos productivos cayeron 25%.

En materia laboral, entre agosto 2025 y febrero 2026 los salarios privados registrados cayeron 3,6% en términos reales. Algunos sectores sufrieron pérdidas de casi el 50% de poder adquisitivo, como los docentes universitarios. En el mismo período se destruyeron casi 100.000 puestos de trabajo formales.

El gobierno optó por abaratar el crédito ante familias endeudadas en niveles récord. Sin embargo, los préstamos casi no crecen: en el último mes aumentaron apenas 2,3% a familias y 2,1% a empresas en términos nominales. Con altos niveles de mora y volatilidad en las tasas, el crédito resulta insuficiente para reactivar la economía.