Durante marzo, Argentina registró un incremento en la llegada de visitantes internacionales mientras que simultáneamente disminuyó la cantidad de residentes que viajaron hacia el exterior. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), estas tendencias opuestas reflejan cambios en el sector turístico y en la capacidad adquisitiva de los ciudadanos locales.
El flujo de turistas extranjeros hacia Argentina alcanzó los 824.300 visitantes en marzo, registrando un aumento interanual del 5,1%. De este total, 509.600 fueron turistas que pernoctaron en el país, lo que representa un incremento del 6,3% respecto al mismo mes del año anterior. Adicionalmente, 314.700 extranjeros ingresaron sin pasar una noche en territorio argentino, principalmente en ciudades fronterizas o mediante visitas de corta duración a Buenos Aires. Esta categoría de excursionistas creció un 3,2% en la comparación anual.
Los principales mercados emisores de turistas hacia Argentina provienen de Europa, que concentra el 21,3% de las llegadas, seguida por Norteamérica con 15,6% y Brasil con 15,0%. La recuperación en estos números se produce después de un período de menor atractivo relativo del país, vinculado a cambios en el tipo de cambio que anteriormente favorecía significativamente a los visitantes extranjeros.
La situación inversa caracteriza al turismo emisor argentino. Durante marzo, aproximadamente 1.529.100 residentes salieron del país, cifra que representa una caída del 20,9% interanual. De estos, 1.061.800 fueron turistas y 463.700 excursionistas. Esta reducción se atribuye al deterioro de la situación económica local, que impactó en la capacidad de los argentinos para acceder a servicios y bienes en el exterior, a pesar de la apreciación sostenida del peso frente al dólar.
Los destinos preferidos de los viajeros argentinos fueron países limítrofes: Brasil encabeza con 38,2% de las salidas, seguido por Uruguay con 13,9% y Chile con 13,5%.

