El mercado de fertilizantes en Argentina atraviesa un parálisis sin precedentes. Con la siembra de granos finos a la vista, los importadores se mantienen fuera del negocio y la demanda interna no despega, atrapada entre los elevados precios internacionales y la capacidad de pago local que se resiste a ceder.

Las cotizaciones de urea bajaron ligeramente esta semana a un rango de 810 a 850 dólares por tonelada CFR, según la consultora IF Ingeniería en Fertilizantes. Se trata de la primera corrección a la baja en casi dos meses en la región. Sin embargo, el retroceso refleja ausencia total de interés de compra más que un equilibrio de mercado. Hace una semana, tras una licitación india que disparó los precios globales, los comerciantes internacionales pedían más de 900 dólares por tonelada, pero los compradores locales rechazaron esas cotizaciones. Su límite máximo se había estancado en 800 dólares a principios de mes.

Esta brecha insalvable entre los costos de reposición internacional y lo que el mercado argentino puede pagar ahoga cualquier flujo de importación. Para intentar mover negocios en un entorno de demanda destruida, los importadores venden internamente a un equivalente de 710-730 dólares por tonelada para urea, entre 100 y 120 dólares menos que el costo de reposición. Los precios locales de DAP y MAP rondan 770-790 dólares, entre 110 y 130 dólares por debajo de lo que cuesta reponerlos.

En fertilizantes fosfatados, los precios permanecen planos entre 880 y 900 dólares por tonelada CFR. Aunque los proveedores subieron sus ofertas de MAP a 900-920 dólares, las negociaciones no avanzan. Los compradores locales se resisten a convalidar esos niveles y no se reportan operaciones por encima de 880 dólares.

A escala global, la licitación india acaparó la oferta disponible. La corporación IPL aseguró casi 2,8 millones de toneladas de urea a precios de 935-959 dólares por tonelada, absorbiendo la mayor parte del volumen spot hasta mediados de junio. Proveedores de Rusia, Egipto, Argelia y Nigeria volcaron masivamente sus cargamentos hacia India para aprovechar los márgenes elevados, dejando "muerta" la demanda física en el resto del mundo.

El cierre del Estrecho de Ormuz sigue bloqueando entre 2,5 y 2,8 millones de toneladas de urea, aunque Irán levantó su prohibición de exportación con un nuevo piso de 770 dólares por tonelada FOB. China permanece sin exportar y se espera que reanude en junio o julio.

En Brasil, el mercado también está paralizado. Los compradores rechazan precios cercanos a 800 dólares por tonelada al estar en temporada baja. Las importaciones de MAP cayeron un 18% en el primer cuatrimestre, obligando a pivotear hacia Triple Súper Fosfato, cuyas compras subieron 49%.