Una expedición de la Universidad de Barcelona realizó un descubrimiento excepcional en Egipto: localizó un papiro con un fragmento de La Ilíada de Homero entre las vendas de una momia enterrada hace aproximadamente 1.600 años. El hallazgo constituye un hito sin precedentes en la arqueología, ya que representa la primera vez que se documenta la inclusión deliberada de un texto literario griego en el proceso de embalsamamiento de una momia.

El papiro fue encontrado en Al Bahnasa, antiguamente conocida como Oxirrinco, una ciudad de gran importancia durante la época grecorromana de Egipto. El descubrimiento ocurrió durante la campaña arqueológica desarrollada entre noviembre y diciembre de 2025, cuando el equipo liderado por Núria Castellano exploró la tumba 65 del sector 22. En ese sitio hallaron una momia romana con un papiro depositado sobre el abdomen como parte del ritual funerario.

Aunque excavaciones anteriores de la misma misión habían encontrado papiros griegos en posiciones similares, todos correspondían a textos de contenido mágico o ritual. Este caso marca un cambio significativo al tratarse de una obra de la literatura clásica occidental. Entre enero y febrero de 2026, especialistas realizaron el análisis del papiro. La papiróloga Leah Mascia realizó la lectura inicial del documento, mientras que el catedrático de Filología Clásica Ignasi-Xavier Adiego lo identificó como perteneciente al "catálogo de las naves", incluido en el canto II de La Ilíada, uno de los fragmentos más emblemáticos de esta obra homérica.

El profesor Adiego destacó la relevancia del hallazgo: "No es la primera vez que encontramos papiros griegos sellados en momias, pero hasta ahora eran de contenido mágico. La gran novedad es hallar un texto literario en un contexto funerario".

La zona excavada, ubicada a unos 190 kilómetros al sur de El Cairo junto al brazo del Nilo conocido como Bahr Yussef, también reveló infraestructura funeraria compuesta por tres cámaras de piedra caliza con momias y sarcófagos de madera decorados, aunque algunos deteriorados por saqueos antiguos. La Misión Arqueológica de Oxirrinco, fundada en 1992, cuenta con apoyo del Ministerio de Cultura de España, la Universidad de Barcelona y otras instituciones españolas e egipcias.