Mayra Mendoza, diputada provincial bonaerense e intendenta quilmeña en uso de licencia, sostiene en una entrevista que es necesario priorizar el reclamo por la libertad de Cristina Fernández como estrategia central para la reconstrucción política del país. Advierte que si se "naturaliza y romantiza" su detención y proscripción, no será posible "reconstruir el país" bajo un proyecto que represente los intereses populares.
Mendoza analiza las políticas actuales del gobierno como ejercicio de "violencia" orientado a la "destrucción". Señala que la reducción presupuestaria afecta dramáticamente a sectores vulnerables, citando específicamente la situación de adultos mayores que pierden la vida por interrupciones en tratamientos médicos, y describe como "dramática" la situación de PAMI. Destaca que hace una década la situación económica de los argentinos empeora continuamente en términos de salarios, crecimiento económico y credibilidad institucional.
Critica al gobierno del Frente de Todos por no haber implementado políticas redistributivas. Sostiene que Cristina reclamaba "límites" para evitar que la riqueza se concentrara en sectores específicos tras la pandemia. Mendoza enfatiza que Alberto Fernández no aplicó esos límites y califica su gestión como "un mal gobierno" que no fue peronista. Destaca que durante ese período debió gestionar como intendenta en contexto de inflación que superaba las paritarias salariales.
Respecto al peronismo, reconoce el enojo ciudadano hacia la dirigencia política. Sin embargo, afirma que no todos los dirigentes actúan igual y rechaza que se piense en candidaturas antes de establecer "una justicia independiente". Señala la contradicción de que Cristina esté presa mientras Mauricio Macri permanezca libre y absuelto.
Mendoza asegura que Cristina es "inocente" y que su libertad debe ser el "principal objetivo del peronismo". Plantea que de alcanzarse un cambio de gobierno, corresponde indultarla, aunque señala que idealmente debería revisarse la causa. Critica la Corte Suprema por ser "mafiosa" y "empleada del poder fáctico". Concluye que la liberación de Cristina es "la única forma" de reconstruir el país.

