El tipo de cambio oficial permanece sin variaciones significativas desde octubre de 2025, rondando los $1400 para la venta en el Banco Nación. Esta estabilidad cambiaria genera efectos contradictorios en diferentes sectores de la economía argentina, con beneficios para las exportaciones pero desafíos para la actividad interna y la recaudación fiscal.
Según el análisis de especialistas, el peso se ha apreciado aproximadamente 10% en lo que va del año, revirtiendo parcialmente la depreciación de 20% registrada en 2025. El Banco Central estaría manteniendo implícitamente una banda estrecha entre $1350 y $1400, en un contexto de aversión al riesgo global.
La estabilidad cambiaria presenta un panorama dividido en la economía. Los sectores exportadores de energía y productos agroindustriales registran récords de ventas al exterior, lo que sugiere que la apreciación del peso aún no afecta la competitividad de estos rubros. Sin embargo, otros sectores enfrentan limitaciones. Rocío Bisang, economista de GMA Capital, señala que "hoy vemos una economía que va a dos ritmos distintos", con agro y minería en expansión, mientras que comercio, construcción e industria permanecen estancados.
Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, advierte que el dólar bajo funciona como estabilizador de precios importados y contribuye a acumular reservas, pero impacta negativamente en la producción industrial. Sostiene que los costos de construcción en moneda extranjera se vuelven prohibitivos, desincentivando la inversión privada en ese sector.
El impacto se extiende a la recaudación fiscal. Carrera alerta sobre un potencial "círculo vicioso" donde el atraso cambiario reduce la competitividad industrial, disminuye la actividad económica y afecta los ingresos tributarios, mientras el gobierno enfrenta presiones para reducir retenciones sin poder aumentar el gasto público.
Analistas de Adcap consideran que los riesgos de depreciación están contenidos en el corto plazo por la oferta estacional de dólares del sector agropecuario, aunque advierten que exportadores ya adelantaron aproximadamente 7000 millones de dólares en septiembre de 2025. Las recientes lluvias también estarían retrasando la cosecha en zonas productivas clave.

