El Telescopio Espacial Hubble, operado por la NASA y la Agencia Espacial Europea, fotografió con precisión inédita la galaxia espiral NGC 3137, ubicada a 53 millones de años luz en la constelación de Antlia. Las imágenes fueron construidas a partir de seis bandas de color diferentes y revelan detalles estructurales que no se había logrado captar antes en tres décadas de operaciones del telescopio.
El hallazgo más significativo corresponde al núcleo central de NGC 3137: los investigadores confirmaron la presencia de un agujero negro supermasivo cuya masa equivale a 60 millones de veces la del Sol. En las imágenes, este centro aparece rodeado por un complejo entramado de nubes de polvo fino, elementos que permiten estudiar la relación entre la existencia del agujero negro y las zonas de formación estelar.
La orientación de la galaxia con respecto a la Tierra facilitó que el Hubble capturara su característica estructura espiral difusa y plumosa. Además de NGC 3137, las imágenes documentan estrellas de la Vía Láctea en primer plano y galaxias más remotas en el fondo del campo visual.
El principal foco de la investigación recae en los densos cúmulos de estrellas azules y las nubes de gas rojo que salpican la galaxia. Estas formaciones indican la presencia de estrellas jóvenes y calientes aún envueltas en sus nebulosas de nacimiento, registrando diferentes fases de la vida estelar: desde la formación de nuevas estrellas hasta poblaciones estelares antiguas de los primeros años de la galaxia.
El estudio forma parte de una campaña más amplia que comprende observaciones de cúmulos estelares en 55 galaxias cercanas, bajo la dirección del investigador principal D. Thilker. Esta estrategia permite comparar la evolución estelar en sistemas espirales similares y entender procesos fundamentales de la Vía Láctea. El equipo del Hubble ya había documentado estructuras de barras centrales en galaxias como NGC 1073 y NGC 1300, ampliando el análisis morfológico posible desde la órbita terrestre.

