Un equipo de investigadores desarrolló un parche cutáneo que elimina células de melanoma sin necesidad de intervención quirúrgica. El dispositivo funciona como una venda elástica y transparente que se coloca directamente sobre la lesión y libera iones de cobre activados por calor para destruir el tumor. Las pruebas de laboratorio y con animales realizadas este año registraron una eficacia del 97 por ciento en la reducción de tumores.

El parche emplea grafeno inducido por láser, un material de carbono poroso integrado en un polímero de silicona flexible y transpirable. Los poros contienen óxido de cobre que se activa cuando el material alcanza 42 grados Celsius mediante un láser de baja potencia. Una vez activado, el parche libera los iones de cobre que penetran la piel y destruyen el ADN de las células cancerosas a través de un proceso químico denominado estrés oxidativo.

Los análisis posteriores demostraron que las células malignas no se propagaron más allá de los límites originales del tumor. El equipo verificó además que no existe acumulación de iones de cobre en los órganos ni en el torrente sanguíneo, lo que confirma la seguridad del tratamiento. La respuesta inmunitaria generada por el procedimiento debilita la capacidad de las células sobrevivientes para migrar a otras partes del cuerpo.

El melanoma es un tipo de cáncer de piel menos frecuente que otros tumores cutáneos, pero de alta peligrosidad debido a la velocidad con que puede hacer metástasis. Los tratamientos actuales dependen de cirugías invasivas, especialmente cuando las lesiones se encuentran en zonas de difícil acceso o poseen un tamaño considerable. El diseño del parche lo mantiene químicamente inerte y sin capacidad de causar irritación en la piel.

El proyecto continúa su desarrollo para validar los resultados en humanos y consolidar una herramienta médica que elimine el riesgo de daño colateral en el tejido sano durante el tratamiento del cáncer.