El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, lanzó el proyecto Refresh & Renew, una iniciativa destinada a mejorar la infraestructura del transporte público de la ciudad. Durante 2026, la administración invertirá US$6,5 millones en reparaciones y modernizaciones de estaciones de tren y puntos de giro para autobuses, en colaboración con la Autoridad de Tránsito de Chicago (CTA).
El plan abarcará la renovación de 28 estaciones de la línea L y 14 paradas de autobús. Los trabajos de reparación y limpieza se desarrollarán desde el mes actual hasta noviembre. Las intervenciones incluyen pintura, actualización de sistemas de iluminación y señalización, reparación de tuberías, mantenimiento de escaleras mecánicas y eliminación de equipos obsoletos en las estaciones.
Entre las mejoras adicionales, la CTA instalará bancos adaptados para niños en diez paradas de tren y realizará trabajos de jardinería en nueve ubicaciones de la red de transporte. El lanzamiento oficial del proyecto se realizó en la estación de la calle 51, en el sector de Washington Park, donde Johnson expresó su optimismo sobre las obras.
El funcionario señaló que "un sistema CTA sólido es fundamental para que podamos impulsar un crecimiento económico inclusivo en todas nuestras comunidades". La senadora estatal Mattie Hunter también respaldó la iniciativa, argumentando que mejorar la seguridad, limpieza y funcionalidad de las estaciones de transporte público envía un mensaje positivo a los residentes.
El proyecto incluye la colaboración con Greencorps Chicago, un programa de capacitación laboral de nueve meses que ofrece formación en áreas como el cuidado de árboles, restauración de suelo y jardinería. La iniciativa sirve principalmente a personas de comunidades latinas y ciudadanos con antecedentes penales. Henry Johnson, director del programa, destacó que "los trabajadores no solo están de paso por estas estaciones, sino que van a dejar su huella en ellas a partir de hoy".
Este anuncio se produce después de que un juez federal liberara 2000 millones de dólares que habían sido retenidos por la administración federal para la extensión de la Línea Roja de la CTA. No obstante, el gobierno federal advirtió sobre el posible retiro del financiamiento si la agencia de tránsito no logra reforzar la vigilancia en trenes y estaciones.

