La entrada masiva de arroz importado a bajo precio amenaza la viabilidad de la producción arrocera europea, según alertan los agricultores que demandan medidas urgentes a la Unión Europea. Los productores denuncian un aumento superior al 250% en las compras externas durante las últimas dos décadas y advierten que sin intervención inmediata, el cultivo desaparecerá de los campos europeos.
El Comité de Organizaciones Agrarias y Cooperativas comunitarias (Copa-Cogeca) sostiene que "sin medidas correctivas urgentes, la producción de arroz no tiene futuro en Europa". La crisis afecta particularmente a España e Italia, principales productores del sector, seguidos por Grecia, Portugal, Francia, Bulgaria, Rumania y Hungría. Las variedades españolas "Bomba", "Sénia" y "Albufera", todas con Denominación de Origen Arroz de Valencia, se encuentran entre las más afectadas por la presión de las importaciones.
Tres factores confluyen en la crisis actual: el incremento de los costes de producción, las estrictas normas europeas que contrastan con productos importados menos regulados, y sobre todo el explosivo aumento de las importaciones. Históricamente existía una relación de 60% de producción europea frente a 40% de importaciones, principalmente desde Camboya y Myanmar. Sin embargo, estos porcentajes se han alterado en los últimos años, especialmente tras la sequía que afectó Europa entre 2022 y 2023.
En 2019 la UE activó una cláusula de salvaguardia para proteger el sector del arroz índica procedente de Camboya y Myanmar, restableciendo aranceles de 175 euros por tonelada. No obstante, los productores consideran que este mecanismo es costoso y obsoleto. Solicitan una cláusula automática con umbrales de activación que refleje mejor la realidad del mercado y permita responder ágilmente a picos de importación.
En diciembre pasado, las instituciones europeas acordaron una cláusula automática para el arroz en el marco del Sistema de Preferencias Generalizadas, decisión que será votada próximamente en el Parlamento Europeo. Los productores consideran insuficiente la propuesta actual y esperan que sea ajustada antes de su aprobación.

