El sector inmobiliario habanero experimenta una reactivación impulsada por la expectativa de cambios políticos y legales en Cuba. Corredores y agentes privados reportan aumentos de precios en zonas como Miramar y Vedado, con creciente interés de compradores, principalmente cubanoamericanos y extranjeros con residencia permanente en la isla.

Aunque persisten las restricciones legales que limitan la compra de inmuebles por parte de extranjeros sin residencia permanente y prohíben agencias privadas de bienes raíces, la percepción de una posible flexibilización normativa ha generado nuevas operaciones en las últimas semanas. Luis Mijail López, propietario de una firma constructora privada, explicó que el movimiento del mercado responde menos a la lógica tradicional de oferta y demanda que a la expectativa de cambios próximos. "El mercado se mueve por expectativas", señaló, destacando que el interés de clientes cubanoamericanos se ha disparado recientemente.

La reactivación del mercado se enmarca en diálogos entre Estados Unidos y Cuba, así como en la propuesta de una nueva ley que permitiría a los ciudadanos cubanos poseer dos propiedades urbanas y acceder a créditos hipotecarios. El mercado de viviendas en Cuba abrió por primera vez en 2011, cuando se legalizó la compraventa de casas. Hasta entonces, los residentes solo podían intercambiar propiedades mediante permutas.

Este resurgimiento ocurre en medio de una severa crisis energética. La Unión Eléctrica prevé cortes eléctricos prolongados que afectarán al 37% del país durante las horas de máxima demanda. Con una capacidad de generación de 1.940 megavatios frente a una demanda máxima de 3.100 megavatios, se generará un déficit de 1.160 megavatios, requiriendo desconectar 1.190 megavatios para evitar apagones desordenados.

Los inversores, principalmente emigrados y residentes extranjeros, observan la situación con cautela, motivados por la posibilidad de que reformas legales o cambios políticos transformen el acceso a la propiedad y créditos hipotecarios en la isla.