La confianza de los consumidores en Estados Unidos registró en abril su nivel más bajo desde que existen mediciones de la Universidad de Michigan en 1952, alcanzando 49,8 puntos. El deterioro refleja la persistente preocupación por la inflación, agravada por el bloqueo del estrecho de Ormuz en el contexto del conflicto con Irán, según datos de Trading Economics y la institución académica.

Aunque el índice mostró una leve recuperación respecto a los 47,6 puntos de comienzos de mes, quedó por debajo de las expectativas de los analistas, que proyectaban una recuperación hasta 48 puntos. En comparación, marzo había cerrado con 53,3 puntos, evidenciando un deterioro generalizado que afecta tanto a inversores como a hogares sin exposición financiera.

El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, ha generado aumentos significativos en los precios de combustibles. Según la Administración de Información Energética estadounidense, el precio promedio de la gasolina superó los 4 dólares por galón, mientras que el diésel rebasó los 5 dólares. Este enclave estratégico se ha convertido en el epicentro de la preocupación económica global tras el recrudecimiento del conflicto.

Los consumidores estadounidenses ahora esperan una inflación del 4,7% para los próximos doce meses, significativamente superior al 3,8% registrado en marzo y muy por encima de los rangos observados antes de la pandemia de COVID-19, que oscilaban entre 2,3% y 3,0%. Esta percepción elevada sugiere erosión en la confianza respecto al control de precios y la estabilidad económica.

Joanne Hsu, directora de las Encuestas de Consumidores de la Universidad de Michigan, explicó que la volatilidad en los precios de combustibles e insumos afecta la percepción de estabilidad y las expectativas de gasto de las familias, generando mayor cautela en el consumo.

Economistas advierten que el encarecimiento sostenido del diésel incrementará los costos del transporte, con traslado a los precios finales de bienes de consumo. Grace Zwemmer, de Oxford Economics, señaló que el impacto afectará principalmente a hogares de ingresos bajos y medios, cuya proporción de gasto en combustibles es más alta respecto al presupuesto total familiar.

Las expectativas de inflación a cinco años han subido del 3,2% al 3,5% en el último mes, mientras que el indicador de precios de bienes y servicios empresariales alcanzó en abril su máximo en casi cuatro años según S&P Global. El consenso entre analistas es que la Reserva Federal mantendrá sin cambios las tasas de interés durante el resto del año.