NASA estudiará cómo arde el fuego en la Luna para futuras misiones
Investigadores de la NASA probarán la inflamabilidad de materiales en el entorno lunar para determinar los cambios en condiciones de microgravedad.
Investigadores de la NASA y de la Universidad Case Western Reserve realizarán un experimento para analizar la inflamabilidad de materiales en el entorno lunar. El estudio busca comprender cómo se comporta el fuego en condiciones de microgravedad, información fundamental para preparar futuras exploraciones en el satélite terrestre.
El comportamiento del fuego difiere significativamente entre la Tierra y la Luna. En nuestro planeta, la gravedad hace que los gases calientes suban, atrayendo oxígeno frío hacia la base de la llama. Cuando el material tiene baja inflamabilidad, puede ocurrir una "extinción por soplado" que apaga el fuego. En la Luna, aunque este flujo existe, es más lento, lo que permite que el oxígeno se reestablezca continuamente sin generar movimiento de vapor. Esto implica que materiales que en la Tierra no son inflamables podrían arder durante períodos prolongados en la Luna.
Pruebas previas realizadas en la Estación Espacial Internacional revelaron características inusuales del fuego en microgravedad. Las llamas no adoptan la forma cónica característica terrestre, sino que se expanden en esferas que se propagan lentamente hacia el exterior y pueden eventualmente alimentarse de los sistemas de ventilación. Ensayos adicionales en la cápsula de carga Cygnus, donde se quemaron muestras de fibra de vidrio, tela y acrílico, mostraron comportamientos inesperados: las llamas se propagaban ocasionalmente en dirección contraria al flujo de aire y presentaban mayor intensidad en materiales más delgados.
El nuevo experimento, denominado "Inflamabilidad de Materiales en la Luna" (FM2), quemará cuatro muestras de combustible sólido en gravedad lunar prolongada, un escenario imposible de recrear en ningún otro lugar hasta ahora. Un compartimento especialmente equipado con cámaras, radiómetros y sensores de oxígeno monitorearán la llama y su atmósfera en tiempo real. Los datos obtenidos serán cruciales para garantizar la seguridad de las futuras misiones lunares.